El briefing de estas gráficas era claro: avisar a los compradores del centro comercial L'illa Diagonal que tubiesen cuidado de sus pertenencias por la posible aparición de carteristas.

Se tenía que tener en cuenta el público al que se dirigía la campaña (gente con un grado alto de estudios y de clase media-alta y alta) además del código de comunicación del cliente (colores, tipografía, layout, etc.).

Como resultado e hizo estas gráficas: una con un juego tipográfico y la otra con los elementos del logotipo (imitando unos ojos y un dedo en señal de aviso).