Se pedía una campaña exclusivamente pensada para los medios y soportes digitales. El público al que debía dirigirse eran personas jóvenes e independientes, urbanitas, con mucha actividad diaria, su personalidad reflejaba diferentes facetas y estaba al corriente de las tendencias mundiales en moda, tecnología y ecología principalmente.
Se creó la campaña XSize, que además de adecuarse a lo descrito anteriormente, contribuía al posicionamiento estratégico de la marca.
También se intentaba dar un valor añadido hasta la comunicación actual: smart no es un coche de juguete, sino que es robusto, el coche de batalla ideal para la ciudad.